La comunidad católica de Gobernador Virasoro vivió este sábado una emotiva jornada de fe al celebrar las fiestas patronales en honor a San Antonio de Padua, patrono de la ciudad.


Las actividades comenzaron con la tradicional procesión que partió desde el templete ubicado sobre la Ruta Nacional Nº 14 y se dirigió hasta el Gimnasio Municipal. Allí, cientos de fieles acompañaron la imagen de San Antonio, junto a la Virgen de Itatí y las imágenes de las distintas capillas de la comunidad.

Posteriormente se llevó a cabo la misa central, presidida por el obispo de la Diócesis de Santo Tomé, Gustavo Montini, acompañado por sacerdotes y diáconos de Virasoro.
La celebración contó además con la presencia del intendente Guillermo De La Cruz, la viceintendenta Julieta Canoniero, funcionarios municipales, concejales y representantes de diversas instituciones.
En una fecha profundamente arraigada en la identidad y la historia de la ciudad, que se encamina hacia los 100 años de la imposición de su nombre, los presentes elevaron sus oraciones y encomendaron este importante acontecimiento a la protección de San Antonio.
Durante la homilía se destacó el legado del santo patrono como ejemplo de servicio, humildad y compromiso con los más necesitados, valores que continúan inspirando a generaciones de virasoreños.
Tras nueve días de novena y oración, la fiesta patronal culminó con la tradicional distribución del pancito bendecido, símbolo de que nunca falte el alimento para el cuerpo y el espíritu.
¡Viva San Antonio de Padua! ✨



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