El arzobispo de Corrientes destacó el servicio de los diáconos y el acompañamiento fundamental de sus familias en la misión pastoral.
En el marco de la Fiesta de San Lorenzo, diácono y mártir, Monseñor José Adolfo Larregain hizo llegar un saludo especial a los diáconos de la Arquidiócesis de Corrientes y a sus familias.
En su mensaje, el arzobispo expresó su agradecimiento por la dedicación y el servicio cotidiano que los diáconos brindan en las distintas comunidades.
Larregain destacó que San Lorenzo recuerda que la verdadera grandeza del ministerio diaconal se encuentra en el servicio humilde y el amor generoso, especialmente hacia las personas más necesitadas.
“Gracias por ser reflejo vivo de Cristo Servidor en el día a día de nuestras comunidades”, expresó.
El arzobispo también dedicó unas palabras a las familias de los diáconos, a quienes agradeció por su apoyo, comprensión, oración y compañía cotidiana, elementos fundamentales para sostener y compartir la misión pastoral.
Asimismo, los animó a renovar la fuerza de su vocación, continuar confiando en Dios y ejercer su ministerio con la alegría y esperanza que nacen del Evangelio.
Finalmente, pidió que el Señor bendiga sus vidas, sus hogares y cada uno de sus proyectos pastorales, y que el ejemplo de fe y perseverancia de San Lorenzo los acompañe y fortalezca.
“¡Feliz Día del Diácono!”, expresó Monseñor José Adolfo Larregain.



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