Corrientes Católica

Mons. García Cuerva lavó los pies a mujeres detenidas en una alcaidía porteña

El arzobispo de Buenos Aires compartió una catequesis y destacó el amor incondicional de Dios que no juzga, acompaña y ofrece nuevas oportunidades a cada persona.

En el marco de la Semana Santa, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, participó de un gesto misionero junto a integrantes de la Pastoral Carcelaria en la Alcaldía Comunal 15, donde compartió una catequesis con mujeres detenidas y realizó el lavatorio de los pies.

La actividad, llevada a cabo el 1° de abril, contó también con la presencia del presbítero Matías de Martini y se centró en la lectura del Evangelio de san Juan, que relata el gesto de Jesús durante la Última Cena. En ese contexto, el arzobispo porteño invitó a reflexionar sobre el profundo significado de este signo, que revela el amor y el servicio de Dios hacia la humanidad.

“Vamos a tratar de imaginarnos lo que leímos recién”, propuso el prelado, al describir la escena evangélica y los sentimientos de los discípulos en aquella noche. Subrayó que el gesto de Jesús -propio de un esclavo- rompe toda lógica humana: “¿Cómo el Hijo de Dios va a hacer el trabajo de un esclavo?”, planteó, al destacar la radicalidad del amor divino.

Durante su reflexión, monseñor García Cuerva puso el acento en las heridas, fragilidades y sufrimientos que muchas veces las personas cargan en su interior. “A veces tenemos vergüenza en nuestro propio corazón? pero qué lindo saber que hay un Dios que te ama tanto y que así como abraza tus pies, abraza toda tu vida”, expresó.

El arzobispo remarcó que el lavatorio de los pies no es sólo un gesto simbólico, sino una manifestación concreta de un Dios que no juzga ni condena, sino que ama sin condiciones. “Te abraza con tu historia, con tu pecado, con tus equivocaciones. Te ama así”, afirmó, al tiempo que recordó que ese mismo amor se expresa plenamente en la entrega de Jesús en la cruz.

El gesto del lavatorio cobró una dimensión especialmente significativa en el contexto carcelario, en el que las mujeres detenidas pudieron experimentar un signo concreto de dignidad, acogida y esperanza.

“El lavatorio de los pies abraza tu vida, tu miseria, tu dolor, la parte que te da vergüenza”, insistió el prelado, al alentar a abrir el corazón a la acción de Dios, que “no pregunta de dónde venís, sino que te dice que te ama y te quiere acompañar de ahora en adelante”.

Al concluir el encuentro, monseñor García Cuerva animó a las presentes a no perder la esperanza y a confiar en la posibilidad de recomenzar: “Lo importante no es cuántas veces nos caigamos, sino que sepamos levantarnos”, señaló.

La iniciativa se inscribe en el camino pastoral de la Iglesia en Buenos Aires, que durante la Semana Santa intensifica su presencia en las periferias existenciales, llevando un mensaje de fe, consuelo y renovación interior.+

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