En la misa de clausura del Año Santo, celebrada en la catedral Nuestra Señora de la Asunción, el cardenal Ángel Rossi SJ, arzobispo de Córdoba, destacó la centralidad de la familia y el valor de la esperanza en la vida cristiana.
En su homilía, subrayó que Jesús se encarnó en familia, experimentando desde el nacimiento momentos de alegría y también de crisis, como la huida a Egipto, lo que lo convierte en alguien que conoce y comparte los sufrimientos humanos, incluidos los de los migrantes.
El purpurado cordobés señaló que la familia es la primera escuela de valores y habilidades sociales, en la que se aprenden la solidaridad, la ternura, la comunicación y el amor gratuito.
Diálogo y transmisión de experiencias
El cardenal Rossi resaltó la importancia del diálogo y la transmisión de experiencias entre padres e hijos, y recordó que los gestos cotidianos de cuidado y afecto son lo más valioso que se puede ofrecer a las nuevas generaciones.
Asimismo, vinculó la clausura del jubileo con la misión de llevar esperanza a todos los ámbitos de la sociedad: a los pobres, los enfermos, los presos, los migrantes y los que atraviesan situaciones difíciles.
El cardenal Rossi destacó que el jubileo no es un tiempo que pasó, sino una puerta abierta que invita a seguir caminando con fe y compromiso.
Concluyó animando a los fieles a mirar el pesebre con los ojos de la esperanza y a acompañar a quienes sufren, confiando en la guía de la Virgen María y San José.+



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