Corrientes Católica

La Juventud Obrera Católica conmemoró 100 años de historia y compromiso

Con encuentros y celebraciones en distintos puntos del país, jóvenes trabajadores hicieron memoria de su camino pastoral, recordaron a testigos de la fe y renovaron su opción por una pastoral obrera.

La Juventud Obrera Católica (JOC) celebró este año el centenario de su fundación a nivel mundial, y en la Argentina lo conmemoró con una serie de actividades de memoria, reflexión y celebración que se desarrollaron durante la semana pasada en distintas comunidades.

Las iniciativas comenzaron el 9 de diciembre en la parroquia Nuestra Señora de los Trabajadores, en Lanús, con un debate sobre la “santidad política”, animado por los asesores del movimiento.

El lugar elegido tuvo un valor simbólico, ya que allí descansan los restos de Daniel Esquivel, militante de la JOC, desaparecido en 1977 a los 32 años, cuyos restos fueron recuperados el año pasado. Su testimonio fue recordado como signo de una fe encarnada en el compromiso con la justicia y la dignidad de los trabajadores.

A lo largo de los días siguientes, se realizaron nuevos espacios de debate y homenajes en San Martín, Ciudad Jardín y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la participación de jóvenes y militantes históricos del movimiento.

 

Las actividades culminaron con la celebración principal en la parroquia Nuestra Señora del Valle, en Wilde, donde se reunieron cerca de un centenar de jóvenes para dar gracias por el camino recorrido y renovar su vocación como cristianos en el mundo del trabajo.

Historia obrera
La Juventud Obrera Católica fue fundada por el sacerdote belga Joseph Cardijn, luego cardenal, profundamente conmovido por el abandono y la falta de acompañamiento pastoral de los jóvenes trabajadores de su tiempo. Su propuesta dio origen a un movimiento integrado y animado por los propios jóvenes, organizado en pequeños grupos y sostenido por la metodología de “ver, juzgar y actuar”, que busca leer la realidad a la luz del Evangelio y promover acciones transformadoras.

En la Argentina, la JOC comenzó a desarrollarse hacia la década de 1940 y contó con el valioso impulso de Enrique Shaw, futuro beato, quien colaboró activamente en la expansión del movimiento y en la promoción de una pastoral comprometida con el mundo laboral.

Miguel Woites, director de AICA durante seis décadas, en su juventud también militó en la Juventud Obrera Católica de la que llegó a ser presidente nacional en los años 1949 y 1950.

Las celebraciones del centenario fueron una oportunidad para hacer memoria agradecida, honrar a quienes dieron su vida por una sociedad más justa y reafirmar la misión de la JOC de acompañar a los jóvenes trabajadores, ayudándolos a descubrir su dignidad, su protagonismo y su llamado a ser testigos del Evangelio en la realidad cotidiana.+

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