El jujeño llegó en silla de ruedas a Catamarca para honrar a la Virgen del Valle en una travesía de fe de varios kilómetros.
Catamarca y su maravilloso rincón con la Virgen del Valle más grande del mundo
Lamentó que le sacaron una riñonera con todos los documentos, y también “mis ahorros que tenía para regresar a Catamarca, a Jujuy y a Salta, y soy diabético también y me puse mal”, dijo el hombre que espera venerar a la virgen.
“Salí a la calle a pedirle a la gente y gracias a Güemes, que fueron muy solidarios conmigo para que pueda conseguir el pasaje y volverme”, y dejó un mensaje para la gente. “No perder la fe. Siempre me pasaron cosas malas, pero nunca dejé de agradecer y pedir ayuda a la Virgen”.
Fiesta de la Virgen del Valle en Catamarca
Conocida cariñosamente como la “Morenita del Valle”, es una de las advocaciones marianas más queridas de la Argentina y fue proclamada Patrona Nacional del Turismo. Su santuario, en San Fernando del Valle de Catamarca, se convierte dos veces al año en el corazón de una de las manifestaciones de fe más importantes del país.
La devoción se expresa en dos grandes celebraciones: una en diciembre, en torno a la solemnidad de la Inmaculada Concepción, y otra en tiempo de Pascua, durante el segundo domingo pascual. En ambas fechas, miles de peregrinos de distintos puntos de la Argentina llegan hasta Catamarca para agradecer, pedir y renovar su fe.
La Fiesta de la Inmaculada Concepción, alrededor del 8 de diciembre, es la más masiva. Durante una semana se realizan novenas, misas y actividades pastorales que culminan con la emotiva procesión por las calles de la ciudad, donde la imagen de la Virgen del Valle recorre acompañada por promesantes, peregrinos, instituciones y comunidades parroquiales. Es una celebración que combina fervor religioso, tradición popular y un intenso movimiento turístico, que impacta en toda la provincia.
Por su parte, la Fiesta de la Virgen del Valle de Pascua se celebra en torno al segundo domingo de Pascua. A diferencia de la festividad de diciembre, tiene un carácter más íntimo y de recogimiento. Coincide con el cierre de las celebraciones de Semana Santa y convoca a fieles que buscan vivir un clima de oración, silencio y contemplación. También se realizan misas, procesiones y momentos de veneración, con un fuerte acento en el mensaje pascual de renovación, esperanza y vida nueva.
El reconocimiento de la Virgen del Valle como Patrona Nacional del Turismo refleja el vínculo entre la espiritualidad y el movimiento de visitantes que, año tras año, llegan a Catamarca no solo para conocer su paisaje y su cultura, sino también para encontrarse con esta imagen mariana que forma parte de la identidad religiosa y cultural del norte argentino.





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