Monseñor Adolfo Canecín y las autoridades de la Junta Diocesana de Educación Católica acompañaron a la familia y a la comunidad educativa. También reclamaron celeridad y firmeza para esclarecer el crimen ocurrido en Esquina.
La Diócesis de Goya manifestó su profundo dolor y consternación por el asesinato de Nanci Godoy, la docente rural cuya muerte conmocionó a Esquina y a toda la provincia de Corrientes.
A través de un comunicado difundido el viernes 30 de octubre, el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, junto con las autoridades de la Junta Diocesana de Educación Católica, expresó su acompañamiento a los familiares de la víctima y a toda la comunidad educativa, que atraviesa momentos de tristeza e indignación.
En el pronunciamiento, las autoridades religiosas reclamaron que la Justicia actúe con firmeza, celeridad y eficacia para esclarecer el crimen ocurrido en el paraje El Malezal y determinar las responsabilidades correspondientes. Además, convocaron a los fieles a elevar oraciones por el eterno descanso de la docente.
El reconocimiento a la labor de los docentes rurales
El comunicado también puso el foco en las dificultades que enfrentan diariamente los docentes rurales para desarrollar su tarea educativa. Entre ellas, mencionaron los caminos de difícil acceso, las largas distancias, el aislamiento y las condiciones adversas que deben afrontar para llegar a las comunidades más alejadas.
Desde la Iglesia destacaron el compromiso de quienes sostienen la educación en los parajes rurales y acompañan a las poblaciones que más necesitan de la presencia de las instituciones educativas.
Finalmente, el mensaje dejó una reflexión sobre el legado de Nanci Godoy y la huella que deja en la educación rural correntina. Su recuerdo permanecerá en las escuelas de campo y en cada aula donde enseñar representa una oportunidad de futuro.
Mientras familiares, allegados y toda la comunidad atraviesan el dolor por su muerte, continúa el reclamo de justicia para que el crimen sea esclarecido.



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